Un año para cumplir tus metas

¿Cuántas personas a fin de año se marcan propósitos, metas u objetivos?, sin embargo la mayoría de ellos no pasan de ser unas cuantas buenas intenciones, ilusiones o sueños de los que les (nos) gustaría ser parte pero que finalmente se esfuman. Año tras año se mina la confianza en uno mismo al ver cómo estas ilusiones, en cuestión de días, no dejan de ser otra cosa más que pensamientos que se desvanecen.

Inspirar a las personas a alcanzar sus metas y ser personas de éxito, de modo que este éxito contribuya al bienestar de los demás, actuando en su entorno, familias, empleados, clientes… es mi motor de arranque diario, por lo que no podía salir hoy de aquí sin compartir una pequeña gran formula que creo que puede ayudar mucho a algunas personas, sobre todo a aquellas que no están acostumbradas a trabajar por objetivos o marcarse metas.

Es una fórmula que a mí me cambió la vida en su momento y que durante los últimos años he ido ofreciendo a muchas personas, que al cabo de un año, muchos de ellos me han contado emocionados el impacto que ha tenido en ellos.

Lo primero que hay que hacer es escribir ese sueño que vamos a convertir en TU OBJETIVO, coge papel y boli, dentro de la cabeza no hace nada más que dar vueltas, contaminarse y olvidarse. Seguramente tengamos muchos sueños, algunos se podrán cumplir a muy largo plazo, pero vamos a coger uno que podamos darle forma a medio plazo, vamos a poner un año. ¿Cómo debe ser ese sueño para ser un objetivo? Bien, además de tener que quedar por escrito debe cumplir con los siguientes parámetros para convertirse en una meta:

Debe ser medible, no se acepta un “tener más clientes” o “facturar más”, ponle valor: tener X clientes, facturar X€ en el siguiente año.

Alcanzable, debe estar en tu mano, depender de ti y de tus actos, sabemos que existen circunstancias que van a afectar, cosas que no dependen de ti, pero plantea una meta que dependa de tu trabajo.

Retador, ni fácil ni imposible. Alcanzar un objetivo demasiado fácil y necesitar un año para ello no resulta nada motivador, por otro lado marcarse imposibles de esos que consiguen 1 entre 1 millón de personas puede resultar contraproducente, ya que no conseguirlo bajará tu autoestima y capacidad de marcarte nuevos objetivos.

Estamos rodeados de auténticos fantasmas y charlatanes (solo tienes que darte una vuelta por las redes de vez en cuando), que te venden su secreto de cómo ser mega millonario en 4 días y con poco esfuerzo… mucho ojo con los ejemplos que seguimos, si hay abundancia de algo hoy es de gente que quiere conseguir el éxito sin pegar ni chapa, pero eso es tema de debate para otro día.

 

Delimitado en el tiempo, en nuestro caso vamos a marcar exactamente 365 días.

 

Específico, que esté muy claro y sea concreto, perfectamente entendible, nada difuso.

 

Que se construya en positivo: nada de “dejar de hacer algo”, sino de “hacer algo nuevo”. Si nos marcamos dejar de fumar, por ejemplo, no terminaremos de encontrar el motivo positivo y tendremos que convencernos de los porqués primero. Ahora lo enfocaré desde el lado positivo constructivo: “Voy a correr la media maratón de aquí a 12 meses, para lo cual deberé cuidar mi dieta, entrenar a diario y mantener unos hábitos diarios saludables” (donde queda implícito dejar de fumar para conseguir un objetivo más motivador). ¿Notas la diferencia?:

No quiero embrollar más el asunto, pero si encima lo hacemos ecológico, es decir, que afecte positivamente a alguien que tenga en mi entorno y además lo hacemos desde el corazón y la ilusión, conseguir este objetivo, logrará que te quieras más a ti mismo.

¿Lo tenemos hasta aquí claro? ¿Has escrito en un folio TU OBJETIVO a un año?, si es así sigue leyendo.

 

Material necesario: un sobre para cartas, un par de folios y un bolígrafo, ah! también un teléfono móvil pero me huele que eso lo tienes ya preparado.

 

 

Este ejercicio te ayudará a salir del cascarón, eliminar ansiedad y el miedo a asumir riesgos, me inspiro para esto en el director de orquesta británico Benjamin Zander, autor del libro “El arte de lo posible: transformar la vida personal y profesional”, éste nos explica como sus alumnos en el conservatorio tenían tanta ansiedad por cumplir sus metas que no daban lo mejor de ellos mismos y no disfrutaban de lo que hacían, ¿te suena eso de la presión por alcanzar los objetivos marcados en tu empresa te impide asumir riesgos? Al Señor Zander se le ocurrió un método muy sencillo, les dijo a sus discípulos el primer día de clase “os voy a poner un sobresaliente. La única condición es que tenéis que escribir una carta ahora como si estuvieseis a final de curso, diciendo por qué habéis obtenido el sobresaliente, explicando qué habéis hecho para conseguirlo”, así los alumnos se liberaron de presión, actuaron todo el año en consecuencia a lo escrito y se convirtieron en las personas que habían definido.

Pasamos a la acción. Va a escribir una carta tu YO de tu futuro:

Coge ese folio y ponle arriba la fecha de hoy dentro de un año, es decir si hoy es 01 de enero 2021, escribe que es 01 de enero de 2022.

Empieza como empezarías una carta con lo de estimado o querido (tu nombre), y empieza fuerte, dándote la enhorabuena de manera muy efusiva por haber conseguido TU OBJETIVO (define el objetivo claramente, el que has escrito antes en un folio).

Ahora define claramente CÓMO lo has conseguido. Qué es lo que has hecho para conseguirlo, paso a paso, que acciones has hecho durante este año, que mecanismos has utilizado, que tareas diarias has estado haciendo estos 12 meses.

Nombra a las PERSONAS que han estado a tu lado este año, con las que has tenido relación y te has apoyado a nivel personal en los momentos que lo veías difícil de conseguir, puede ser ese amigo al que llamarías a las 2 de la mañana si tuvieras un problema, a tu pareja sentimental, en fin, alguien muy querido.

Escribe ahora el EQUIPO con el que has contado para conseguirlo y describe qué acciones has hecho con ese equipo de trabajo, ya sabes que “solo llegarás rápido pero en equipo llegarás lejos”, pueden ser compañeros de trabajo, colaboradores, clientes, proveedores, red de contactos, amigos de tu club de senderismo o de pádel, o esa red de Networking que si aún no estás trabajando debes empezar a trabajar.

Y ahora (muy importante) detalla cómo vas a CELÉBRALO, debe ser una celebración acorde al volumen de éxito alcanzado, puede ser desde descorchar tu mejor espumoso, un pequeño homenaje con tu gente cercana, con tu equipo… en todo caso incluye en dicha celebración a las personas que han estado contigo y disfruta de ese momento. Si no te das ese premio, parece que se queda todo en nada, y los logros hay que reconocerlos y disfrutarlos (tampoco es necesario que te pases de la raya).

Vuelve a darte la enhorabuena, por alcanzar TU OBJETIVO, (¡qué bien sienta!) y dite lo que sientes sobre ti, no sé, algo como “estoy orgulloso de ti”, “eres un crack”, “has conseguido lo que te has propuesto”, etc. etc.

Ya solo queda firmarla.

Ahora echa mano de ese sobre donde remite tu YO del año que viene para TI de ahora. Ciérrala y guárdala en casa en alguno de esos sitios donde nunca sueles mirar tipo debajo de la vajilla del regalo de bodas, ahora es el momento de usar el móvil (bieeen! ... tampoco te flipes que es para usar el calendario sólo), eso, abre el calendario que uses en el móvil y crea un recordatorio o aviso para el día de hoy pero de dentro de un año y escribe que tienes una carta para abrir y está escondida en tal sitio de casa.

Este ejercicio no te llevará más de una hora, puedes contactar conmigo si no te ha quedado claro algo. Si sigues este modelo de carta y eres consecuente todo el año con lo que has escrito, puede merecer la pena.

Decía Walt Disney “La diferencia entre un sueño y un objetivo, es poner una fecha”, no se equivocaba nada este soñador de éxito.

Espero noticias tuyas el año que viene. Será un sobresaliente de un sobre saliente.

 

[ Escrito por José María Torrano Mondéjar ]

Country Leader
INSPIRATIONALIST
Integrus España

Close

50% Complete

Un paso más

Por favor, complete tus datos aqui